Aveces todos necesitamos una dosis de realidad inyectada directamente en nuestras venas. Todos necesitamos que alguien nos baje los pies desde arriba hasta tocar el suelo. El cielo es muy bonito para estar enamorado o feliz o ilusionado pero la estancia en ese lugar no es efímera. Es normal el cielo es para la lluvia , para el sol , para las estrellas , no para las personas. Yo hace tiempo decidí que no quiero inyecciones , y me ate bien fuerte los pies al suelo para no alzarme nunca ni unos centímetros. Que prefiero llorar en el tren mirando por la ventana o sufrir en silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario