Nos queríamos morir , tan bonitos y a la vez tan tristes, como un juguete nuevo en una fábrica abandonada. Así paso el tiempo , como un tren de solo dos pasajeros , camino hacia la desilusión. Luego nos dimos cuenta de todo , de que ese verano en realidad fuiste mio ,de que mi vida estaba a tu nombre , pero como suele pasar , nos dimos cuenta tarde.

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