No me da miedo la muerte, pero le temo a Dios.
Sigo preguntándome todos los días el día que es, pero ya no me acuerdo de tus ojos cuando miro al calendario. A veces me miro al espejo y veo todas las heridas interiores que dejo tu amor y me siento estúpida. Anhelo el ''otra copa'' como remedio para olvidarme de ti durante unos instantes.
En el lugar donde siempre me decías, ''aquí será mi vida contigo'' están construyendo un centro comercial enorme.
Me asusta tanto la libertad como miedo me dan las cadenas. Y habrá gusanos que contarán nuestras desgracias a las mariposas más jóvenes. Y las borracheras que solíamos pillar son y serán nuestra mejor metáfora y victoria. Ya pueden descansar todos los que recuerden nuestra historia, porque ser trigo limpio esta pasado de moda.

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