“-Todavía tenemos mucho de que hablar –dije. -¿Hablar? -Negó con la cabeza, con expresión de deseo. ‘Y si te beso’, susurró en mis pensamientos. No fue una pregunta, sino más bien una advertencia. Sonrió al ver que yo no protestaba, y acercó su boca a la mía. El primer contacto fue sólo eso, un contacto. Muy suave. Me relamí y su sonrisa se acentuó. -¿Más? –me preguntó. Enredé las manos en su pelo, atrayéndolo hacia mí. -Más.”

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