Recuerdo que el primer día ni me miraste, pero no se como no pudiste darte cuenta que yo estaba tan cerca. Mis instintos y mis hormigas no pararon hasta que tus pestañas se engancharan a mi cuello.
Me he deslizado tanto por ti. Nunca me quise dormir y no se que acabo sucediendo, solo siento como me voy haciendo más débil, y parezco estar en las garras de la derrota aunque no puedo no estar a tu lado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario